De la fascinación por el español a mi primer libro escrito en castellano

Siendo estudiante de literatura de la Universidad de Jyväskylä, Finlandia, me quedé tan asombrado por la traducción de El jardín de los senderos que se bifurcan al finés que decidí aprender español e ir a Buenos Aires, la ciudad natal de J. L. Borges. Fue el 30 de septiembre de 2004.

Casi dos años más tarde, el 9 de agosto de 2006, llegué por primera vez a Buenos Aires, pero pese a que había estudiado castellano un año y medio no entendía mucho lo que los porteños y otros argentinos hablaban, cuyos dialectos sonaban tan diferentes al del maestro madrileño de la universidad finlandesa. Pero sentí que aprendía algo en los cuatro meses durante los cuales tomé dos cursos de español para extranjeros en la Universidad de Buenos Aires, además de ir de vez en cuando en la Biblioteca Nacional para ojear libros y soñar, y escribir unos textos que nunca llegaron a ser nada más que ejercicios literarios ya olvidados.

Diez años más tarde llegué por segunda vez a Buenos Aires, pero esta vez para terminar un libro de no ficción, antes de ir a la ciudad de San Luis con el fin de escribir mi primera novela. Ya había escrito dos libros de no ficción y la tesis doctoral, además de traducir cuatro libros del español al fines. En San Luis, escribiendo por los días y leyendo por las noches libros prestados de mi amigo potosino, me surgió una idea demoledora: escribir un libro en español, en este idioma, que me parecía ofrecer algunas posibilidades que mi lengua materna no ofrecía, sobre todo por su ritmo ondulante y el flujo constante de las fonemas, ya que en mi lengua materna la entonación no varía, sino que siempre se queda sobre la primer sílaba. Quizás por esta razón, el ritmo del español me sonaba más vivo y pluridimensional, en comparación con el ritmo monótono del finés. Sin embargo, amaba mi lengua materna con todas sus peculiaridades, trucos, ganchos y otras sorpresas.

No obstante, ninguna de las ideas literarias surgidas en San Luis tuvieron tiempo para madurar, ya que desde entonces he seguido trabajando con otros proyectos. Además, en Puerto Leguízamo, pueblo colombiano, donde llegué por el Rio Putumayo unos días antes de la navidad de 2019, me esperaba una idea que tuvo que materializarse primero.

Hasta ese momento ya había pasado un total de 14 meses en Colombia, por lo que ya conocía algo sobre la hoja coca, su uso y valor tradicional, así como la situación social y política del país que se representa para muchos extranjeros como el país de la cocaína y el conflicto armado. Pero para mí, como lo había entendido a partir de mis propias vivencias, en la sombra de dicha fama internacional había una enorme multitud de otros fenómenos y problemáticas, haciendo que las miradas extranjeras hacia Colombia se asemejaran a un malentendido radical o casi una ceguera. Y de esta ceguera yo mismo me sentía liberarse solo paso a paso, al menos poco, cuando emprendí la investigación sobre el tema que me había esperado en Puerto Leguízamo.

Inicié la búsqueda de la información unos meses más tarde en San Agustín, Huila, en donde me quedé durante el confinamiento por la pandemia de COVID-19, y luego de haber regresado a mi país, empecé a realizar mi sueño sobre el libro escrito en español. Al mismo tiempo trabajaba con otros libros, pero como resultado de la paciencia y la testarudez, nació una obra que trata de las dimensiones históricas, económicas, políticas, sociales, médicas y delictivas de la hoja de coca a partir de la Conquista hasta el día de hoy. 

La planta de coca fue y sigue siendo sagrada en los Andes, pero tras la Conquista se convirtió rápidamente en un arma explotadora del colonialismo y, siglos más tarde, mera materia prima de la industria de la cocaína, cuya prohibición internacional afectó drásticamente a la coca que fue calificada erróneamente como sinónimo de su derivado más conocido y abusado en el occidente. No obstante, a lo largo de más de medio siglo, el prohibicionismo y la guerra antidroga no han acabado con el uso ni el contrabando de la cocaína. Por el contrario, brindaron ganancias astronómicas para los narcos, haciendo que su poder atravesara todos los niveles de los Estados, y no solo en los países productores. En pocas décadas la narcoeconomía llegó a ser la mayor economía andina, por lo que la guerra antidroga se ha pervertido a veces en una guerra ”por” la droga, en cuya sombra la coca sigue siendo, quizás, la planta más malentendida del mundo, pese a sus cualidades médicas y nutritivas. La clave para entender esta problemática multidimensional reside en comprender la historia de la coca justamente en el marco de su estigmatización y su explotación, como aclara mi obra.

Pese a la publicación del libro en español, no siento que manejara bien el idioma castellano. Claro que entiendo la vasta mayoría de los textos escritos en castellano, a pesar de que encuentro todo el tiempo palabras que no comprendo, pero como los textos son cierto tipo de rompecabezas, uno puede descifrar algunas palabras desconocidas. Tampoco todas las palabras hacen falta de comprender, ya que pueden ser meros rellenos o adornos sin la mayor imporancia para la totalidad. Además, como lector, tengo siempre mucho más tiempo para comunicar con los textos, en comparación con el habla de los hispanohablantes. Es decir, puedo leer cualquier frase cuantas veces quiera, y siempre con mi propio ritmo y estilo, lo que me facilita mucho el entendimiento. 

Lo mismo pasa con la escritura – aunque al revés. Al escribir, tengo todo el tiempo requerido para pensar la palabra adecuada que, además, puede ser revisada en algunos diccionarios online, tales como Linguee, Wordreference, o Sanakirja.org. Y en cuanto a la gramática castellana, siempre me ha parecido más fácil que la de mi lengua materna que nunca he entendido bien, a pesar de ser escritor, traductor y periodista doctorado en Filosofía.

Pero entender el idioma, el vocabulario y la gramática no son lo más importante en la escritura. Pienso – y sobre todo siento – que lo más importante es el don (o al menos la voluntad) de sumergirse en la lengua sin pensar demasiado, porque el pensamiento excesivo suele estorbar el flujo innato de la palabras, mientras que entregarse a la lengua tiende a conllevar, aunque no siempre, a un estado abierto del sentir en el cual mis ojos solo registran como las palabras y las frases aparecen en la pantalla al mismo ritmo de los movimientos de mis dedos sobre el teclado. Suena la magia de la escritura; y quizás es algo que me ha obsesionado desde la infancia: después de haber leído la primera novela de mi vida, a la edad de ocho años, decidí que cuando fuera mayor, escribiría historias como las del libro recién leído.

No obstante, en esa época no sabía de la existencia de las computadoras, ni del idioma castellano ni de las plantas malentendidas de Suramérica. Además, todas las historias escritas en los libros parecían solo entretenimiento, la fuente de inspiración, exaltación y educación, pero tras más de treinta años y la publicación de varias obras de distintos géneros, veo claramente que los libros y, en general, todo el uso de la palabra incluyen un poder tremendo – lo que es innegablemente evidente en el tema central de mi primera obra escrita en español, la estigmatización de la hoja de coca. 

De ahí que espere que mi libro abriera algunos ojos en ambos lados del Atlántico, puesto que tanto el estigma como el abuso son mantenidos por la ceguera de las mentes occidentalizadas, ya sea consciente, insconciente o intencionalmente; y por esta razón, voy a regalar el 33 por ciento de los royalties de la obra para la preservación de las Amazonas, la farmacia más grande y milagrosa del mundo.

Coca: Estigma, abuso, guerra puede ser comprado en miles de librerías físicas y online, tales como El Corte Inglés, Scribd, Agapea.com, Kobo, Casa del libro, Google Play, Amazon.es, Logista libros, 24symbols, Cegal.

Autor: Doc Arkko
Obra: Coca: Estigma, abuso, guerra
Editorial: Books on Demand
Tapa blanda: 332 páginas
ISBN-10: 84117448817
ISBN-13: 978-8411744812
Dimensiones: 13.5 x 21.5 cm

Para más información, contacte con arkko.doc [at] gmail.com

By:


2 vastausta artikkeliin “De la fascinación por el español a mi primer libro escrito en castellano”

  1. […] tämä toinen (vai sittenkin ensimmäinen?) kirja ilmestyisi suurin piirtein samoihin aikoihin Cocan kanssa. Ikään kuin sen proosallisena kylkiäisenä, kaunokirjallisena sisarena, metonyymisenä(?) […]

    Tykkää

Jätä kommentti Havahtumisia – PUULA Peruuta vastaus